José Luis Canet Vallés, Catedrático de Literatura Española en la Universitat de València y socio de honor de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, falleció el 9 de enero de 2026, dejándonos una sólida carrera académica de más de cuarenta años de compromiso y dedicación a la filología y a la Universitat de València. Su extensa actividad investigadora, los resultados de sus innovadores proyectos, su impronta vital y su valía personal conforman las bases del inestimable legado del profesor Canet.

Se doctoró en la Universitat de València en 1985 y, al año siguiente, recibió el Premio extraordinario de Doctorado. Su tesis La Comedia Thebayda, Ypólita y Serafina, dirigida por Joan Oleza Simó, inauguró una de sus líneas de investigación más destacadas: el teatro y la práctica escénica áurea, y contribuyó de manera decisiva a consolidar los estudios teatrales en el Departamento de Filología Española de la Universitat de València. La evolución de la comedia centró su atención, poniendo el foco en la trayectoria tanto de la comedia humanística-universitaria como de la popular (de Lope de Rueda a Juan Timoneda); con su habitual tino crítico marcó el devenir de la comedia humanística de influencia terenciana y dedicó páginas imprescindibles a la comedia urbana ciudadana y su filiación escolar y universitaria. Asimismo, llevó a cabo una importante labor de edición de comedias humanísticas (Égloga de la Tragicomedia de Calisto y Melibea, Penitencia de amor, Comedia Thebayda, Comedia Hipólita o Comedia Serafina) en el volumen De la comedia humanística al teatro representable (1993) y, posteriormente, en 2003, vería la luz su canónica edición de La Comedia Thebayda en las prensas de la Universidad de Salamanca.

La influencia de los dramaturgos valencianos de finales del siglo XVI en la génesis de la comedia nueva también fue objeto de interés de José Luis Canet, un estudio capital sobre Francisco Agustín de Tárrega de 1981 (junto a Josep Lluís Sirera) fue el preludio de su edición de El Prado de Valencia (1985). Pero, sin duda, fue Lope de Rueda uno de los dramaturgos más estimados por Canet y sus aportaciones al teatro del sevillano son de referencia obligatoria para entender su originalidad, sus técnicas dramáticas y el nacimiento del actor moderno, que él establece a partir de la década de 1540. Es obligado recordar su edición de Los Pasos de Lope de Rueda (1992), o su brillante estudio sobre «Lope de Rueda y el teatro profano» (2003).

Otra de las líneas de investigación de gran calado fue, a todas luces, la edición (con Evangelina Rodríguez y Josep Lluís Sirera) de la Actas de la Academia de los Nocturnos de Valencia que rescataron, en cinco volúmenes (1988, 1990, 1994, 1996 y 2000), las setenta y seis sesiones de poetas y dramaturgos de la nobleza urbana, reunidos en el Palacio de los Catalá de Valeriola.

La querencia y compromiso de José Luis Canet por la literatura, la producción y recepción del libro, las manifestaciones de pensamiento humanista y los agentes culturales de la Valencia medieval y áurea dirigieron sus pasos con determinación al mundo de la imprenta, siendo reconocido como uno de los más reputados estudiosos de la imprenta valenciana incunable y del siglo XVI. Además de sus numerosos trabajos (entre ellos, «La producción de las imprentas valencianas en el último tercio del siglo XVI», 2003; «Los correctores de imprenta (y/o componedores) como configuradores de las normas de escritura de la lengua castellana (un caso entre Valencia-Sevilla en la primera mitad del XVI)», 2005, o «Libros escolares-universitarios salidos de las prensas valencianas entre 1473-1525», 2009), cabe destacar su participación en proyectos de la envergadura de Tipobibliografía española (1501-1560), de 1983 a 1986, y Tipobibliografía española (1560-1620), de 1986 a 1988, o, como investigador principal, su liderazgo en proyectos de la importancia de Historia de la Imprenta en Valencia en el siglo XVI (desde 1988 a 1991) o Tipobibliografía valenciana del siglo XVI (desde 1990-1993), sobre los que se alzaron dos bases de datos que son herramientas de obligada consulta en las investigaciones sobre imprenta antigua valenciana, ambas alojadas en el servidor Parnaseo: Tipobibliografía valenciana del siglo XVI y Producción de la imprenta valenciana del siglo XVI.

El complejo y apasionante ámbito de estudio de Celestina ha constituido uno de los pilares más sólidos y continuados en la trayectoria académica de José Luis Canet. Los intereses temáticos y filológicos del universo celestinesco, que han sido analizados por Canet, dan cuenta de la trayectoria textual y proceso editorial de la Comedia de Calisto y Melibea («A vueltas con las ediciones de la Comedia de Calisto y Melibea», 2014). Además de la edición crítica de la Comedia (2011), con un riguroso e imprescindible estudio, Canet arrojó luz sobre la labor de cajistas y componedores («De nuevo sobre cajistas y componedores de las ediciones de la Comedia de Calisto y Melibea», 2014), incidiendo específicamente en la edición burgalesa («La edición burgalesa de la Comedia de Calisto y Melibea: ¿manipulación lucrativa de su fecha de impresión?», 2017). No quedó al margen de su juicio crítico el tema la autoría de Celestina («The Early Editions and the Authorship of Celestina», 2017 o «De nuevo sobre la autoría de La Celestina», 2018). Y dedicó brillantes estudios al ambiente intelectual de la universidad en el que se enmarca la génesis de la obra («La Celestina y el mundo intelectual de su época», 1997) y a las corrientes de pensamiento imperantes («La Celestina en la "contienda" intelectual y universitaria de principios del s. XVI», 2008); asimismo, perfiló con sumo acierto su entidad de libro escolar universitario («Celestina "sic et non". ¿Un libro escolar-universitario?», 2007). También han suscitado su atención el sentido y contextos de Celestina: desde los penitenciales, como fuente de las primitivas comedias en vulgar («Los penitenciales, posible fuente de las primitivas comedias en vulgar», 1996), al humanismo cristiano («Humanismo cristiano, trasfondo de las comedias primitivas», 2007) o, más concretamente, al paulinismo («La Celestina y el paulinismo», 2010). Estrechamente relacionado con el contexto ideológico y moral, Canet no olvida otro de los aspectos fundamentales de Celestina: la función y entidad de la magia («Philocaptio versus libre albedrío en Celestina», 2008). Y, con igual acierto, en el ámbito de la adscripción genérica, se hace eco de la problemática de la representatividad de Celestina («Género y dramaturgia de La Celestina», 2008).

Con motivo de la jubilación del profesor Canet, en 2020, se reunieron en un volumen titulado Estudios sobre Celestina: de la «sotil invención» a la imprenta. Con glosas nuevamente añadidas, catorce de sus aportaciones más relevantes en los distintos ámbitos de estudio que han guiado sus investigaciones celestinescas. Las distintas secciones temáticas presentan el valor añadido de estar glosadas por un especialista (Mª Jesús Lacarra, Joseph T. Snow, Carmen Parrilla, Juan Carlos Conde, Devid Paolini e Irene Romera Pintor), que comenta y pone en valor las aportaciones, metodología, puntos de vista y conclusiones alcanzadas por José Luis Canet.

La querencia investigadora por Celestina de Canet no puede desligarse de su impecable labor de dirección de la reconocida revista Celestinesca desde 2003. El número 27 ya vio la luz en la Universitat de València, tras 26 números publicados en Michigan State University bajo la dirección de su fundador el profesor Joseph T. Snow. El número 50 (2026) será un merecido y sentido homenaje a José Luis Canet.

Si contásemos con una historia de las Humanidades Digitales Hispánicas, en el capítulo dedicado a los pioneros, sin duda alguna, José Luis Canet ostentaría un lugar relevante por su tesón innovador, por su confianza plena en la incorporación de las herramientas digitales en la investigación y conocimiento de las humanidades y, sobre todo, por su encomiable labor de modernizar el acceso a la información. En los años 80 del siglo pasado, fue precursor de las primeras bases de datos de información bibliográfica que se implementarían en la Universitat de València y, en la década de los 90, hizo realidad la Biblioteca Digital de nuestra universidad. Sin embargo, su logro más sobresaliente fue conjuntar en perfecta armonía su labor e intereses investigadores con la innovación científica y digital. Y el resultado fue, ya en 1996, el portal web LEMIR (Literatura Española Medieval y del Renacimiento) que permitía el acceso a textos, bases de datos bibliográficas, resultados de investigación, revista científica y enlaces de interés. Poco después, en 1998, Canet solicitó un proyecto de investigación subvencionado para hacer realidad una ambiciosa iniciativa: la creación de un nudo de información en red para el estudio y conocimiento de la Literatura Española, Parnaseo (Servidor Web de Literatura Española) que pronto se convirtió en un portal de referencia a nivel nacional e internacional y que, a lo largo de sucesivas ediciones (la última finalizó en 2021), el proyecto fue creciendo en objetivos y relevancia (portales académicos, revistas en acceso abierto, bases de datos, ediciones de textos, colección editorial Parnaseo), convirtiéndose en modelo e inspiración para otros proyectos de la comunidad universitaria.

José Luis Canet siempre ha sido un ejemplo perfecto del equilibrio armónico y comprometido entre la docencia, la investigación y la gestión. Así entendía y ejercía su carrera universitaria, asumiendo con rigor y responsabilidad multitud de cargos a nivel de departamento, facultad y universidad. En toda su labor de gestión ha proyectado su impronta dialogante, autorizada, cercana, conciliadora y afable, siempre con visión de futuro y perspectiva de modernización universitaria. La nómina de cargos desempeñados por Canet habla por sí sola de su impagable dedicación y de la solvencia de su capacidad gestora: Secretario del Departamento de Filología Española (1987-1990) y Director del Programa de Doctorado (1990); Presidente de la Comisión de Información Bibliográfica de la Facultad de Filología (1987-90); Decano de la Facultat de Filología, Traducció i Comunicació (mayo de 2002, hasta diciembre de 2005); Director del Servicio de Información Bibliográfica-Servicio de Bibliotecas de la Universitat de València (1990-2002); Director del Servicio de Publicaciones de la Universitat de València (2011-2018); miembro del Claustro de la Univesitat de València (1987-1993 y 2001-2009); miembro del Consejo de Gobierno de la Univesitat de València (2002 y 2005); miembro de la Junta Consultiva de la Universitat de València (2006-2012); miembro de la Comisión Asesora del Rector para la reforma de planes de estudio de Bolonia (2008-2010). Asimismo, ha sido Miembro de la Comisión Económica de la Universitat de València (1990-2005), de la Comisión de Estudios (1990-2002) de la Universitat de València, de la Comisión Técnica sobre Nuevos Planes de Estudio de la Universitat de València (1993-1994) y de la Comisión Técnica del Plan de Estudios de Biblioteconomía y Documentación de la Universitat de València (1994-1995).

José Luis Canet Vallés fue y seguirá siendo un humanista universitario que dedicó su vida académica a las letras, los libros y la literatura, consolidando una fructífera y relevante trayectoria, avalada por sus investigaciones y proyectos, como estudioso del teatro, apasionado de la imprenta antigua y de la historia del libro, pionero y maestro de las Humanidades Digitales e investigador entregado a una de las obras canónicas de la Literatura Española, la Celestina. Vocación, compromiso, dedicación y honestidad son los cuatro pilares que definen la modélica trayectoria investigadora, docente y de gestión de José Luis Canet, quien ha proyectado su impronta y buen hacer en la Universitat de València y en la comunidad académica nacional e internacional, dando sobrada cuenta de la magnitud profesional y de la calidad personal de un humanista de formación y universitario de carrera y convicción.

Sus trabajos siempre mantendrán vivo su legado académico de «recordable memoria por la sotil invención» y el mejor testimonio de «un grande hombre y de mucho valer».

Marta Haro Cortés